jueves, 28 de julio de 2011

Embarazo: tomar no es tan peligroso

Las mujeres que beben pequeñas cantidades de alcohol durante el embarazo no aumentan el riesgo de que sus bebés sufran problemas de conducta, según arrojó un estudio llevado a cabo en Inglaterra. Un equipo de investigadores de la University College London indicó que hasta dos bebidas a la semana -durante el embarazo- se puede considerar una medida "ligera" de ingesta de alcohol.

El estudio realizado en 12.500 niños de tres años encontró que estos infantes, de madres que bebieron de forma liviana durante la gestación, tuvieron un riesgo menor de sufrir problemas de comportamiento. Sin embargo, las opiniones de los expertos están divididas. Algunos piensan que lo que la investigación consigue es tranquilizar o calmar a las mujeres para darles una falsa sensación de seguridad.

El consejo de las autoridades británicas dirigido a las mujeres embarazadas o a aquellas que intentan concebir, es de evitar ingerir alcohol. Pero, si optan por beber, deberían tomar no más de una o dos unidades de alcohol una o dos veces a la semana. Una unidad representa ocho gramos de alcohol.

Ventaja social

La relación entre la ingesta constante de alcohol durante el embarazo y los problemas de salud del bebé ha sido el eje de muchas investigaciones. En los casos más graves, el consumo excesivo de alcohol puede causar un aborto, que el niño nazca muerto o un daño permanente del feto durante su crecimiento.

Un número reducido de bebés, en los cuadros más severos, puede nacer con síndrome alcohólico fetal y con síntomas que incluyen problemas en su desarrollo físico y mental. El equipo de la University College London le preguntó a las madres, cuyos bebés tenían nueve meses, cuánto alcohol habían ingerido durante sus embarazos. Beber de forma "ligera" se puede traducir en el consumo de una o dos unidades por semana, mientras que hacerlo de manera moderada significa ingerir de tres a seis unidades semanales. Si la medida es una ocasión, serían entre tres y cinco unidades por vez.

Una ingesta cuantiosa implicaría el consumo de siete o más unidades de alcohol a la semana o al menos seis por vez. Mientras 63% de las madres se habían abstenido de ingerir alcohol durante el embarazo, 29% habían sido "bebedoras ligeras", 6% moderadas y 2% habían consumido bebidas de forma cuantiosa.

Las pruebas

Los investigadores volvieron a su muestra original cuando los niños habían cumplido tres años para analizar sus conductas y entendimientos. El estudio, difundido en la publicación especializada International Journal of Epidemiology, halló que los niños nacidos de consumidoras "ligeras" de alcohol eran 40% menos proclives a sufrir problemas de comportamiento y 30% menos propensos a desarrollar hiperactividad que los nacidos de las madres que se habían abstenido de ingerir alcohol.

Los bebés analizados también registraron altos puntajes en las pruebas de vocabulario y en las de identificación de colores, formas, letras y números. Las niñas nacidas de mujeres que ingirieron alcohol de forma "ligera" registraron 30% menos probabilidades de tener problemas emocionales que las pequeñas que nacieron de madres abstemias, aunque los investigadores dijeron que esto podría deberse también a factores familiares y sociales.

Las bebedoras "ligeras" incluidas en esta investigación eran mujeres con estudios y pertenecían a hogares con ingresos altos. Además, habían registrado menos tendencia a fumar durante el embarazo que las abstemias. La doctora Yvonne Kelly, epidemióloga que dirigió el estudio, dijo: "Nuestra investigación halló que el consumo bajo (de alcohol) por parte de madres embarazadas no incrementa el riesgo de problemas de conducta y de defectos cognitivos".

"Las razones de estos resultados podrían deberse en parte a que las bebedoras 'ligeras' tienden a ser socialmente más privilegiadas que las abstemias". "Sin embargo, esto podría deberse también a que las mujeres embarazadas que consumen poco alcohol tienden a ser más relajadas sobre si mismas, lo cual contribuye a un mejor desarrollo cognitivo y del comportamiento de sus hijos", dijo la especialista.

La doctora añadió: "Los hallazgos de nuestro estudio despiertan preguntas sobre si la actual política gubernamental de recomendar la completa abstinencia durante el embarazo vale la pena y sugiere que se hagan más investigaciones".

Irse por lo seguro

Pero, la doctora Vivienne Nathanson, directora de ciencia y ética de la British Medical Association, dijo: "Nos preocupa que los resultados del University College London puedan provocar que las mujeres tengan un falso sentido de seguridad y darles la luz verde hacia la idea de que no hay problema con beber durante el embarazo. Este no es el caso". "La ingesta muy ligera de alcohol podría y, a la vez, no podría provocar daños en el bebé", acotó la especialista.

"La British Medical Association cree que el consejo más simple y seguro para una mujer es no tomar alcohol durante el embarazo". Patrick O'Brien, un vocero del Royal College of Obstetricians and Gynaecologists, dijo que las mujeres no deberían consumir alcohol durante el embarazo, aunque podrían permitirse una bebida ocasional.

"Hay suficiente evidencia de que las mujeres embarazadas no deberían preocuparse de tomar una pequeña cantidad de alcohol", concluyó O'Brien.

Tomado de la BBC

Descubren píldora que quema grasa

Una nueva píldora capaz de engañar al organismo y hacerlo quemar grasa fue descubierta por científicos en Francia. El fármaco, probado en ratones, actúa como si el animal estuviera en una dieta precaria, aún cuando se alimente con alto contenido de grasa.

Esto, afirmaron los investigadores de la Universidad Louis Pasteur, logró proteger a los animales del aumento de peso y también de la resistencia a la insulina. El compuesto, llamado SRT1720 -una sustancia química de la misma familia del extracto de vino tinto resveratrol- actúa sobre la proteína SIRT1 que, se cree, combate el envejecimiento celular.


Tal como explicó el estudio publicado en la revista Cell Metabolism, la píldora actúa haciendo que el metabolismo asuma la función de quemar grasas. Esto normalmente sólo ocurre cuando los niveles de energía de una persona están muy bajos. Según los investigadores, el estudio demuestra que la proteína SIRT1 puede ser un blanco muy útil en la lucha contra trastornos metabólicos, como la obesidad y la diabetes tipo 2.


Resveratrol


El equipo francés ya había llevado a cabo otros estudios que demostraban que actuando sobre la SIRT1, el resveratrol podía contrarrestar algunos efectos de una dieta alta en calorías. Pero las pruebas con ratones revelaban que el ser humano necesitaría tomar varios galones de vino tinto para obtener los mismos beneficios que se veían en los animales.


Los científicos decidieron entonces centrar sus estudios en el desarrollo de un compuesto que actuara específicamente sobre la SIRT1. Descubrieron que con una dosis baja del fármaco SRT1720 -desarrollado por Sirtris Pharmaceutucals- los ratones quedaron parcialmente protegidos del aumento de peso después de alimentarlos por diez semanas con una dieta alta en grasas.


El fármaco, dicen los autores, logró engañar al metabolismo para que actuara quemando grasas. Con dosis más altas, el fármaco evitó totalmente el aumento de peso de los animales y también mejoró su tolerancia a la glucosa y su sensibilidad a la insulina, que son factores importantes para prevenir la diabetes tipo 2. Además, agregan los científicos, los ratones no mostraron efectos secundarios.


Más fármacos


Una limitación, sin embargo, es que los beneficios observados fueron resultado de dosis muy altas del medicamento. Por eso, subrayan, todavía será necesario llevar a cabo más investigaciones para probar la seguridad y eficacia del fármaco antes de que pueda ser usado en humanos.


"Este estudio es muy interesante pero todavía es demasiado temprano para conjeturas", afirma el profesor Stephen Bloom, experto en obesidad del Imperial College de Londres. "Y necesitamos nuevos tratamientos para la obesidad, porque tan sólo en el Reino Unido mueren cada semana 1.000 personas a causa de este trastorno".


Con el retiro del mercado de la píldora antiobesidad rimonabant (Acomplia), debido a temores por sus efectos en la salud, hay muy pocas opciones farmacéuticas para combatir el creciente problema de obesidad en el mundo. Mientras se desarrollan nuevos fármacos, dicen los expertos, la mejor alternativa para evitar el aumento de peso y su impacto en el corazón y otros órganos, sigue siendo comer una dieta sana y hacer ejercicio.


Tomado de la BBC 


news.bbc.co.uk/hi/spanish/science/newsid_7710000/7710712.stm

No estire antes del ejercicio

Al contrario de lo que se piensa, las flexiones para estirar los músculos antes de empezar una rutina de ejercicio puede afectar negativamente en el desempeño del deportista. Eso fue lo que descubrió una investigación llevada a cabo en la Universidad de Nevada Las Vegas que aparece publicada en Journal of Stength and Conditioning Research (Revista de Investigación de Fuerza y Condicionamiento).


"El desarrollo de flexibilidad es importante para reducir las lesiones deportivas", afirmó el doctor Bill Holcomb, director del Centro de Investigación de Lesiones Deportivas de la universidad, quien dirigió el estudio. "Pero el mejor momento para estirar músculos es después y no antes del ejercicio".


Menos poder en piernas


El estudio analizó cómo dos técnicas típicas de estiramiento para los tendones y músculos cuádriceps en las piernas afecta la fuerza y potencia de un grupo de atletas. Los científicos pidieron a los participantes que ejecutaran un salto vertical y flexionaran la rodilla estando sentados. Debían hacerlo en tres ocasiones: después de una rutina típica de flexión estática, una rutina de flexión dinámica y sin ningún estiramiento.


Aunque los científicos no encontraron ninguna diferencia en el salto vertical o la torsión de la pierna, las medidas de potencia en los grupos que se habían estirado resultaron significativamente reducidas. El salto vertical se utiliza comúnmente en las investigaciones para predecir la potencia de ejecución porque es un proceso que requiere que la persona genere fuerza efectiva con sus piernas rápidamente. También, tanto los tendones como los cuádriceps son los principales músculos que funcionan durante un salto.


Reducción importante


Los resultados del estudio mostraron que la potencia de los atletas, que se calculó utilizando un aparato de medición de fuerza durante la prueba de salto vertical, disminuyó entre 2,4 y 3,4% después de las flexiones dinámicas y estáticas. Según el profesor Holcomb, aunque esta reducción de potencia quizás no signifique mucho para los deportistas aficionados, es una cifra muy importante para los atletas de competición que participan en actividades que requieren máxima potencia, como atletismo y fútbol.


"Los atletas por lo general incluyen el estiramiento estático como parte de su rutina de calentamiento" señaló el investigador. "Pero la evidencia señala claramente que esta práctica disminuirá la ejecución en deportes que requieren movimientos explosivos", agregó. El experto recomienda a los entrenadores que limiten la duración de la flexión durante el calentamiento en la mayoría de los deportes y eviten la flexión previa a la actividad en todos los deportes que requieren máxima potencia.


En lugar de esto, agregó, los atletas deben llevar a cabo un calentamiento de todo el cuerpo seguido de flexiones específicas para el deporte que se realizará.

Tomado de la BBC

Más migrañas, menos cáncer

Las mujeres que sufren migraña regularmente podrían consolarse sabiendo que quizás tienen menos riesgo de sufrir cáncer de mama. La causa, afirmó una investigación llevada a cabo en el Centro de Investigación de Cáncer Fred Hutchinson, en Seattle, Estados Unidos, podría estar en los niveles hormonales de las mujeres.

El estudio, que involucró a 3.412 mujeres, encontró un riesgo 30% menor de cáncer de mama en las que tenían un historial de migrañas. Pero todavía hace falta llevar a cabo más investigaciones para confirmar esta relación, subrayaron los científicos. Se calcula que un 30% de mujeres en el mundo sufrirá al menos una migraña durante su vida.

Pero para un grupo más pequeño, este trastorno es algo que les ocurre regularmente.

Menos riesgo

Los científicos relacionaron el severo dolor de cabeza -que a menudo van acompañado de náusea y trastornos visuales- con niveles fluctuantes de hormonas. Cuando la mujer está embarazada, o tomando la píldora anticonceptiva, (ambas condiciones que afectan los niveles hormonales), pueden ocurrir cambios notables en la frecuencia y severidad de los ataques de migrañas.

Los científicos estadounidenses decidieron estudiar si esto puede tener un efecto en las posibilidades de desarrollar cáncer de mama. Dos de las formas más comunes de cáncer de mama son provocadas por las hormonas estrógeno y la progesterona. Los investigadores estudiaron a 1.938 mujeres a quienes se les había diagnosticado cáncer de mama y 1.474 que no tenían historial de la enfermedad.

Se les preguntó si alguna vez un profesional de la salud les había diagnosticado migraña.

Hormonas

Los científicos descubrieron que las que tenían un historial de migrañas mostraron también menos probabilidades de desarrollar cáncer de mama. Los investigadores, que publican sus resultados en la revista Cancer Epidemiology, Biomarkers and Prevention, señalaron que la hipótesis de los niveles hormonales parece ser la más correcta.

"Un estado de altos niveles de estrógeno, como los que se encuentran en el embarazo, podría estar vinculado tanto a la reducción en los ataques de migraña como a las condiciones necesarias para estimular el desarrollo de cáncer", explicó el doctor Christopher Li, quien dirigió la investigación. Y agregó que "aunque estos resultados necesitan ser interpretados con cautela, señalan a un posible nuevo factor que podría estar relacionado al riesgo de cáncer de mama".

"Esto nos abre una nueva avenida para investigar la biología detrás de la disminución del riesgo de la enfermedad", dijo el doctor Li.

Tomado de la BBC

Para verte mejor: por qué los que viven al norte tiene el cerebro más grande

Quienes viven en las latitudes más alejadas del ecuador desarrollaron cerebros y ojos más grandes para resistir la falta de luz durante los largos inviernos y los días nublados, según científicos de la Universidad de Oxford, en el Reino Unido. Los investigadores midieron las cuencas de los ojos y el volumen cerebral de 55 cráneos que corresponden a 12 poblaciones en diferentes partes del mundo y analizaron los resultados en función de la latitud.

"Encontramos una relación positiva entre la latitud y ambos factores, el tamaño de las cuencas de los ojos y la capacidad craneal", dijo a la BBC Eiluned Pearce, quien encabezó el equipo que realizó el estudio. El estudio, publicado en la revista de biología de la Royal Society, concluyó, sin embargo, que el hecho de tener cerebros más grandes no implica mayor inteligencia, porque la capacidad extra es utilizada para la visión.

Los investigadores del Instituto de Antropología Cognitiva y Evolutiva de la Universidad de Oxford utilizaron para su estudio cráneos que datan del siglo XIX y que son mantenidos en museos de Oxford y Cambridge. Los cráneos pertenecían a poblaciones indígenas de Escandinavia, Australia, Micronesia y América del Norte.

Capacidad craneal

Las cavidades craneales de personas de Escandinavia eran las más grandes, mientras que las más pequeñas correspondían a las de Micronesia. Eiluned Pearce señaló que "mientras más hacia el norte o hacia el sur está un punto de la linea ecuatorial, recibe menos cantidad de luz y sus días son más cortos en el invierno".

"Encontramos que en las zonas donde el nivel de luz decrece, se observó en los cráneos cómo se iban agrandándose progresivamente las cuencas de los ojos, lo cual sugiere que era para acomodar ojos más grandes", "También fueron adquiriendo cerebros más grandes, porque también hallamos un incremento en la cavidad craneal".

"En el estudio, planteamos que tener cerebros más grandes no implica que los humanos que viven en las latitudes más elevadas son necesariamente más inteligentes. Simplemente necesitan ojos y cerebros más grandes para mirar mejor". La investigación indica que los humanos estuvieron sujetos al mismo patrón evolutivo que aves que tienen ojos más grandes porque son las primeras en cantar al amanecer o especies como los búhos y las lechuzas.

El profesor Robin Durbar, uno de los autores del estudio señaló que "los humanos sólo han vivido en altas latitudes en Europa y Asia por unas cuantas decenas de miles de años, y sin embargo parecen haber adaptado su visibilidad relativamente rápido a los cielos nublados y a los inviernos largos que allí se producen".

El equipo midió el tamaño del foramen magno, el orificio situado en la base del cráneo, donde éste se une a la espina dorsal, a fin de descartar que la dimensión de la cavidad craneal se debiera a un mayor tamaño del cuerpo. También descartaron que las cuencas de los ojos se relacionaran con el hecho de tener más grasa alrededor de los ojos para proteger del frío.

Los investigadores continuarán haciendo más estudios para establecer con mayor firmeza el vínculo entre ojos más grandes y mayor capacidad visual. También buscan comparar los resultados de este estudio con nuevas investigaciones que involucren a especímenes de otros museos.

Tomado de la BBC


Viajar en el tiempo, casi imposible

Una investigación de un equipo de científicos en Hong Kong determinó que la velocidad a la que viajan los fotones hacen que la idea de viajar en el tiempo sea más improbable de lo que se pensaba. La velocidad de la luz en el vacío es considerada la velocidad máxima en el universo, pero algunos estudios en los últimos años habían sugerido que los fotones podían superarla.

Si pudieran, en teoría se podría viajar en el tiempo. Pero ahora, un estudio publicado en la revista Physical Review Letters muestra que un fotón sólo también se restringe a la velocidad de la luz en el vacío. Eso significa que los fotones siguen el principio de causalidad establecido en la teoría de la relatividad de Einstein, según el cual los efectos de un evento no pueden preceder a sus causas viajando más rápido que la velocidad de la luz. La violación de esa causalidad permitiría, en principio, que se pudiera viajar en el tiempo.

Todo es relativo

Mientras que el límite en el vacío es un número fijo -300.000 kilómetros por segundo- la velocidad de la luz puede variar significativamente dependiendo del material de que se trate.
Estas diferencias explican diferentes fenómenos, desde por qué una paja luce bifurcada en un vaso de agua hasta experimentos con nubes de átomos en los que la velocidad de la luz es manipulada activamente.

Algunos de esos experimentos muestran un "movimiento superlumínico", en los que los fotones pueden exceder la velocidad de la luz en medios determinados.
Pero hasta ahora no se había determinado si un fotón solo podía exceder la velocidad de la luz en el vacío.
Ahora, Shengwang Du y otros investigadores de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hong Kong, han medido lo que se conoce como un precursor óptico. Como el viento que sobrepasa la velocidad de un tren, los precursores ópticos son ondas que preceden a los fotones en un material determinado. Hasta ahora, esos precursores ópticos no se habían observado directamente para el caso de un fotón solo.

Los científicos enviaron pares de fotones a través de una nube de átomos mantenidas a una millonésima de un grado sobre cero absoluto -la temperatura más baja del universo- y mostraron que el precursor óptico y el fotón están limitados a la velocidad de la luz en el vacío. "Al mostrar que un fotón solo no puede superar la velocidad de la luz, estos resultados ponen fin al debate sobre la verdadera velocidad de un fotón individual", señaló el profesor Du.

O sea que los fotones no pueden viajar en el tiempo y es imposible transportar información a velocidades más rápidas que las de la luz. Pero el estudio tiene otras implicaciones. "Nuestros hallazgos tienen potenciales aplicaciones porque le ofrecen a los científicos un panorama más claro sobre la transmisión de información cuántica", según Du.

Sin embargo, los científicos no descartaron completamente que se pueda viajar en el tiempo por otros medios.

Tomado de la BBC


Su cerebro se encoge con la edad

El cerebro de los humanos se encoge con la edad, algo que no sucede con el de nuestro familiar más cercano, el chimpancé, según un estudio de científicos estadounidenses. La investigación, publicada en el Proceedings of the National Academy of Sciences paper, sugiere que el período evolutivo que separa a los humanos de los chimpancés (que se estima entre 5 y 8 millones de años) explican la diferencia en cómo ambas especies envejecen.

Investigaciones previas habían determinado que en la medida en que envejecemos nuestros cerebros comienzan a ser más ligeros. Según explica Jennifer Carpenter, corresponsal de temas científicos de la BBC, a la edad de 80 años, el cerebro promedio humano ha perdido un 15% de su peso original. Quienes sufren de enfermedades como Alzheimer experimentan incluso mayor reducción del cerebro.

Esto está asociado a un declive en la delicada estructura de las neuronas y las conexiones entre ellas. La corresponsal de la BBC señala que en la medida en que se deteriora la estructura del cerebro, también hay una pérdida de la habilidad para procesar pensamientos, memorizar y enviar señales a otras partes del cuerpo.

También se sabe que ciertas áreas del cerebro sufren mayor deterioro; la corteza cerebral, importante para procesar y analizar, se encoge más que el cerebelo, que se encarga del control motriz.

Las razones

Pero hasta ahora los científicos no habían entendido por qué el cerebro humano experimenta esta constante pérdida de materia gris. El hecho de que los chimpancés no sufren este mismo deterioro, ha llevado a muchos a preguntarse de si se trata de una característica única de los humanos. El equipo de neurocientistas, antropólogos y expertos en primates trató de dar una respuesta a esta pregunta.

El equipo comparó resonancias magnéticas de más de 80 humanos saludables entre 22 y 88 años con los de un número similar de chimpancés criados en cautiverio. Los resultados del estudio indican que el cerebro de los chimpancés no se deteriora con la edad. El antropólogo Chet Sherwood, de la Universidad George Washington en Estados Unidos, quien lideró el estudio señaló que en sentido evolutivo los humanos viven más tiempo para compensar por nuestros cerebros más grandes.

En ese sentido, vivir más tiempo es una adaptación al hecho de que contamos con cerebros más grandes. Los humanos tienen una vida mucho más larga que cualquier otro primate y sus cerebros son tres veces más grandes que los del chimpancé.

Ayudar a familiares

Según Sherwood, este tiempo extra de vida de los abuelos tiene como función, en términos de la evolución humana, liberar a los padres de ser los únicos responsables de criar a infantes energéticos que tienen cerebros mayores. Envejecer, según esto, es una manifestación visible del estrés de vivir más tiempo para darle una mano a los familiares.

"(El estudio) ofrece muy buenas evidencias de que el patrón de envejecimiento del cerebro en los humanos es bastante diferente del de otros animales", comentó el neurocientista Tom Preuss, de la Universidad Emory en Atlanta, que no participó de la investigación. La investigación determinó también que los humanos son más vulnerables que los chimpancés a las enfermedades vinculadas a la edad precisamente porque viven más tiempo.

El profesor Preuss señaló que estas diferencias no llevan a que otros animales no puedan ser modelos para el estudio de enfermedades vinculadas a la edad. Por el contrario, estas diferencias podrían explicar por qué los humanos sufren más que otras especies.

Tomado de la BBC